Libre Opinion.
El gobierno entrerriano y su respeto por la prensa
A diferencia de los periodistas de las capitales provinciales, los de los pueblos del interior no tenemos acceso frecuente a nuestros gobernadores más que un par de veces al año, razón por la cual cualquier comunicador ansía la oportunidad de tenerlo a su alcance para evacuar algunas de las tantas inquietudes que también son las del pueblo. Es por ello que cuando un mandatario viene a uno de sus pueblos, si decide atender a la prensa, los locales esperan ser debidamente atendidos en lugar de a la propia, o a otra de su capital, con quienes se ven todos los días.
Un mandatario, cuando llega a un pueblo, puede o no brindarse a la prensa, es su prerrogativa, y puede negarse a responder una pregunta si prefiere no hacerlo, pero, por ninguna razón, puede condicionar, o digitar, o arbitrar el actuar de la prensa, y mucho menos excluirla, ni puede traer personal propio, ni una periodista simpática, para que le haga las preguntas que él quiere y evitar así las que la prensa local quiera hacer.

El Gobernador Frigerio, desde que asumió, ha demostrado varias veces su desprecio por la prensa que no le es funcional, y, a través de sus alfiles Knettman, Troncoso y compañía, ha sabido librarse de inoportunos periodistas o del compromiso de responder preguntas incómodas.
El pasado sábado, al llegar al Corsódromo, decidió atender a la prensa, pero, a pesar de que estaba casi toda la prensa local, la rueda fue coptada por una periodista de ElOnce TV que no dejó intervenir a los locales, solo a la prensa municipal. Hizo lo mismo el año anterior en la Expo Rural local con uno de sus empleados.
Como si fuera poco, esta vez dijo ser vecino de la ciudad y conocer todo de ella, y destacó que el nuestro es un Corso que está creciendo, que tiene que hacerse conocer, y que quienes vienen pueden disfrutar el río. Un atrevimiento innecesario.
Por último, vale decir que un gobernante que desprecia así a la prensa local, también desprecia al pueblo que ésta representa y le toca ser su anfitrión, lo que queda confirmado al no querer decir nada o decir lo que dijo. Es por todo esto que Gualeguay21 no participa de estas conferencias, a las cuales ya tampoco lo invitan.
Norman Robson para Gualeguay21

7 de octubre 2025.
El Monitoreo de Libertad de Expresión del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) registró un caso en la provincia de Entre Ríos a partir de la publicación que realizó en redes sociales la periodista Mónica Farabello, del diario El Argentino de Gualeguaychú. La situación, que motivó una expresión de preocupación por parte de la entidad, se produjo con el secretario de Comunicación de la provincia, Sergio Kneeteman, durante una visita institucional del gobernador Rogelio Frigerio a la ciudad del sur entrerriano.
El hecho sucedió luego de finalizada una conferencia de prensa con medios de la zona, cuando Farabello abordó al mandatario para hacerle una pregunta sobre el vínculo con los gremios docentes. Según relató la periodista en un video de Instagram, Frigerio le contestó amablemente, pero Kneeteman la tomó del brazo, la apartó y le dijo que iba a hablar con su medio.
Consultado por la monitora de libertad de expresión de Fopea en Entre Ríos, Sabina Melchiori, Kneeteman contó su versión de lo sucedido: “Le dije que si quería una nota tenía que hablar con nosotros, no abordarlo al gobernador”.
“Fopea recuerda que los funcionarios de áreas de prensa tienen la misión de facilitar la tarea de periodistas y medios, no de obstaculizarla o restringirla. El contacto directo con los gobernantes, en un marco de respeto, es esencial para que los periodistas puedan tener información propia a fin de generar una agenda diferenciada a los temas comunes abordados en una conferencia de prensa pública”, se indicó desde la entidad.
También se señaló que “la intimidación a un periodista, amenazando con pedir represalias o sanciones a los responsables de su medio, es una actitud impropia y de abuso de poder para un funcionario pagado por el erario público”.
